Si es usted un lector/a novato/a saldrá de este libro con una sensación bien concreta: a estos cuentos les falta algo. Ahora, no es que me considere un lector avezado, pero creame, tienen de todo, hasta la dosis justa de información faltante. La autora te invita a ser parte del libro, a jugar con esos huecos y si acepta el convite, empezará a cambiar su percepción respecto de estos textos que tan bien conjugan la melancolía con el horror.
Me permito repetir que estos cinco relatos lo tienen todo: ¿asesinato?, ¿suicidios?, ¿engaños?, ¿despechos?, ¿rencores? Tienen todo o le falta.
Para serles sincero creo que me faltó algo cuando me vi preguntándome ¿ya se me terminó? ¿Tan rápido? ¿No hay más libro? Es obvio que comulgaron la magia de Mauas y Omashu para ocultar textos y dejarme (apostaría que dejarnos) con ganas de más y más. Pero en el detalle en la web se puede leer, Filosofía: Catálogo Vivo. Algo más que descriptivo para esta sensación que me envuelve. A leer de nuevo, a buscar ese punto mágico en el que seguro nazcan más espíritus inquietos.